Ya no hay tragaluces por aquí. Todo es un pretexto. Ven y pruébame, con tu cara de juez y tu boca que no traga luz.
lluvia
martes, 19 de julio de 2011
Cómo Tolerar la Lactosa
Es probable que la lactosa te fastidie el ánimo, que intente cambiártelo. La lactosa es esa química volátil que surge luego de una visita sorpresa a casa de Raquel; tantos elementos juntos, arribando a casa de la agotada Raquel. La lactosa es ese cuerpo invisible que rodea el ambiente luego de un: “¿Qué haces aquí?” Las nubes estaban grises y a punto de caer, él la miraba a través de la puerta medio abierta, con ganas de seguir y tomar un poco de café; ella, por el contrario, quería que se marchara de inmediato. La lactosa es intolerable en esa situación.
Tolerar la lactosa es fácil:
Opta por hacer un agujero en tu puerta y dejar que se canse de timbrar.
Opta por un identificador de llamadas y un plan B.
Opta por los anti-recuerdos, el alcohol de sobremesa y la desintoxicación.
Opta por el masaje muscular y la taza de café con poca leche.
Optar y seguir optando; siempre se debe optar, más cuando la lactosa es esa química suprema que está ahí en esos momentos donde poco se quiere vivir. Él seguía viéndola a través de la puerta medio abierta con las nubes a punto de caer; el silencio debía agotarse en cualquier momento, deflagrándose con la química volátil, produciendo un estallido destructor (alguien tendría que llorar) Sin embargo, ella no soportó y su puerta fue un lactífero que dejó pasar al sujeto y la poca gana de charlar.
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