lluvia

lluvia

viernes, 28 de octubre de 2011

Ya no somos dos


Debo decirlo: Parece que ya no estás donde estás en este momento; parece que te has ido aunque no te hayas movido de este lugar; parece que ese maldito aparato que tienes en las manos te reúne en otra dimensión, así como yo te reunía en mi habitación… pero ya no somos dos. Mejor hablo y busco la manera de tener sexo con tu perfil de facebook.

viernes, 21 de octubre de 2011

Cómo perder la cordura



Es fácil: Ayer llegó mojado (había llovido toda la noche) mezcló una lata de atún con una porción de arroz que permanecía por varios días en el refrigerador y comió hasta calmar el hambre; después encendió su computador y escribió en la barra de búsqueda de google el nombre de su ex. Justo ahí perdió la cordura. Era tan cuerdo; y pensar que desde ayer anda perdido en la red, buscando en google, que todo lo puede, a la muchacha. Mañana volverá a trabajar y luego del trabajo volverá a google a buscarla, en lugar de buscarla en casa; luego volverá a trabajar y del trabajo a google.

En Pasado Simple

Recuerdas la madrugada aquella
Donde tú y yo desnudos 
Nos besábamos sin parar
Cómo vas a recordarlo
Eso nunca sucedió
Porque del beso y la caricia
Nunca fuimos más.

Entonces
Cómo quieres que te recuerde 
Si la desembocadura está allá
Donde ya no puedo ver
Cómo quieres que siga
Que espere, que valla, que consuma.
Por fin eres verbo "besar"
En pasado simple.

domingo, 16 de octubre de 2011

Cibernauta



Está pobre de elementos; un lector profundo lo aqueja y todo se le sale de las manos. Desde hace un tiempo un lector alemán lo lee; lo sabe porque una cifra se lo dice; una estadística en su blog marca las visitas de ese lector desconocido que lo aqueja. Se intriga con facilidad. Dónde encontrarlo, cómo comunicarse con él. Será necesario o mejor dicho, será buena idea. Es cierto, hay una ruptura en la línea que recorre todos los días; prefiere creer que lo leen desde Alemania a pensar que es un dato errado. Tal vez no le importen los demás lectores, ahora solo le importa el lector alemán. Cuando el mar virtual este tranquilo y la ciberbruma  haya desaparecido, con la luna de dos megabyte´s de testigo, escribirá un mensaje instantáneo con forma de nave y lo enviará a lo que dé el velero internauta por la banda ancha. 

sábado, 15 de octubre de 2011

Relación

Diez peces muertos
un ska 2tone
algo qué comer
cadáveres en el cocina
tiempo para permitir
ella toca el teclado atrás
lo hace espectacular
una minifalda de Escocia
media velada
un tercio de licor
labios y uñas rojas.
La veo toda a blanco y negro
miro el cuadro del che,
a blanco y negro también
¿es su boggie woggie o mi ska 2tone?
es su quiebre de cadera
sus piernas enmalladas
sus pies encalados.
La invito a seguir
ella no quiere entrar
francesa que en parís
perdió los buenos modales
de un acto sexual.

De: El Mal

Madrugada

Dos latas de cerveza y una rosa en la mesa
una mujer anda cerca
usted se acerca, su rosa, su cerveza
tenga usted en cuenta
que yo soy quien la sigue,
mi sombrero y mi gabán.
su valaca, su gabán,
su sonrisa al despertar
trémula es mi visión
en ese entonces cuando el sol
aparece de improvisto como una maldita interrupción.

de: El Mal

jueves, 13 de octubre de 2011


Quisiera burlarme de mí
Y que este sentimiento
Sea una payasada
Como el payaso del espejo

viernes, 7 de octubre de 2011

Noches

Cuando estoy por creer que te he simplificado en mi mente
A la luna la alcanza la madrugada
Y entonces comprendo que tu cuerpo sigue sobre el mío.
Y cuando estoy por creer que ya no tienes importancia,
simplemente, anochece en la ventana
Cómo conseguir un lugar donde quede algo de magia
Entre este agujero de concreto y tecnología.
Cómo saber si aun quedan magas caminando por ahí
Con la redondez de su magia y su corazón haciendo encantamientos.
Cómo enamorarme de una maga
Y continuar sin magia dentro de mí.

domingo, 2 de octubre de 2011

Si supieras quién viene



Como antes de los besos, la boca se mordía los labios y los diabólicos ojos se dilataban en la extensión de las palabras deseo y misterio. Mientras regresaba, la leche condensada se distribuía por todas las galletitas y la coca-cola se enfriaba entre el congelador. El único propósito era atenderla como se merece. Orfeo durmió a cerbero y no por eso era un sabio. La paciencia se sitúa en esa línea invisible que avanza con el avance del tiempo; cada vez más cerca al límite, y con el avance, la calma se deshace y las dudas crecen. ¡Maldita sea la hora! ¡Maldito sea el momento en que dejó de preocuparle!... pensaba él, mientras terminaba de untar las galletitas de leche condensada. Una inconsistente victima se creía él, y el ideario de justicia se resumía en un disco LP empolvado y sordamente burdo de tanta ironía. La muchacha no estaba cerca, ni siquiera se atisbaba a la distancia por las calles que conectan a la avenida. Puso a sonar el tocadiscos y se sentó en el balcón a fumar un cigarrillo, cansado de esperarla, especulando que no vendría, proponiéndose esperarla. Creerían que es un inestable o un paranoico a la altura de la fiebre; pero es que si supieran quién viene a verlo.

Anochece a la distancia y en su balcón y su casa aun es de tarde de galletitas y coca-cola, se niega a creer que no vendrá, entonces se distrae hábilmente entre las luces de la ciudad y las lomas negras en el horizonte. Falla, pierde como un cobarde que no tiene un plan B, que no tiene una ruta de escape para esa puerca paciencia ausente. Lo paranoico le vuelve en shock, la aspirina no le es suficiente; el rechazo es ese látigo que le castiga la mala costumbre de creerse un inútil. «si supieras quién viene» lo dice como queriéndole hablar al cerebro. Como antes de los besos, no había boca, no había labios que morder, la voz, el silencio, la nobleza… lo paranoico le llega en conmoción interior, lo saca de quicio; pero: ¿Quién viene? Sabe quién viene, quiere creer que está llegando, le gustan las sorpresas. Debería comerse todas las galletitas y la coca-cola (cómo no, con tanta hambre). Ya es muy tarde y sigue presumiendo que no va a venir, que no va a venir la “muy maldita” (como él dice) prostituta que contrató el día de su cumpleaños.