Ya no hay tragaluces por aquí. Todo es un pretexto. Ven y pruébame, con tu cara de juez y tu boca que no traga luz.
lluvia
miércoles, 20 de julio de 2011
Cómo Nombrar
Comience a la expectativa del escritor, titúlese a sí misma como de costumbre, como lo hace el escritor… notará la boca seca y esa sensación de entender la cintura de un relato, luego le vendrán las ganas de besar la parte intima de ese cuerpo de letras; asegúrese de no cristalizar los sentimientos (estos son buenos en aquellos) auto-elijase como propicia y digna de escribir, mendigue un trozo de idea (la mendicidad es mejor que la compra de una idea).
Concluya: Un cuerpo de letras, consanguíneo de un relato surrealista y medio kilo de dialéctica. Module su vocabulario antes de escribir el titulo. Oblíguese a pensar en el escritor y no lo saque de la mente, converse con él y entreténgale las ansias. Busque la afinidad entre el relato y su autor, sobre todo si de afines tienen la rareza de una gama de suspiros. Ignórele las palmas de las manos y convóquele los dedos.
Haga trisas las imágenes, despida al escritor, despida el cuerpo y el deseo: ya tiene un sentimiento. Escriba las palabras que tiene en el cerebro, bajo el puente que conecta el corazón con el espejo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario