Ya no hay tragaluces por aquí. Todo es un pretexto. Ven y pruébame, con tu cara de juez y tu boca que no traga luz.
lluvia
domingo, 25 de septiembre de 2011
El viejo
Hace un tiempo conocí a un verbo con patas, con ojos como los míos, y una enorme sonrisa le brotaba del rostro (nunca lo vi triste). Hace un tiempo no lo veo y eso no importa. Antes de marcharse, llevó a su hijo al lago y le enseño a ver el cielo en el reflejo del agua, después le enseñó a ver los peces en los arboles. El niño creció y ya no sé cómo ver todo eso.
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