Pronto los amantes comprendieron
Y regresaron a sus verdaderos males
Deshabitaron las frías calles y los oscuros bares
Dejando la verdad suspendida y a merced de la luz.
El amor fue desechado
Yace ahora en las calles como mierda
Fétido y toxico, abundante.
Voy por las calles con cuidado de no pisar
Pero siempre lo piso, siempre me unto, lo esparzo.
Lavo mis zapatos y vuelvo a pisar.
Malditos amantes, maldita ciudad.
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