Ya no hay tragaluces por aquí. Todo es un pretexto. Ven y pruébame, con tu cara de juez y tu boca que no traga luz.
lluvia
lunes, 7 de noviembre de 2011
Cómo caminar al borde de la noche
Habrá que esperar a que los ciegos nos muestren los caminos y su luz débil nos guíe por el borde del abismo, donde el mismo abismo se burla y hace chistes y se divierte observando cómo nos guían los ciegos. Es que los ciegos no pueden ver pero pueden sentir el camino. Es que todo lo confundimos con otras cosas inútiles, sabiendo que son tan útiles, como las migas de pan que se quedan pegadas en la barbilla.
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